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Una buena rutina facial es lo que nos va a permitir tener la piel del rostro perfectamente hidratada, saludable e impasible al paso del tiempo. En la actualidad, hay cantidad de cosméticos y fórmulas para el cuidado facial, por lo que muchas personas pueden dudar a la hora de escoger su ritual de cuidados. ¿Qué aplicar y qué no?, ¿en qué orden hacerlo?

A continuación, te contamos cómo puedes hacer una excelente rutina de hidratación facial paso por paso y te mostraremos los productos que necesitas para ello, ¡toma nota!

Pasos a seguir en una limpieza facial diaria

La correcta limpieza facial elimina la suciedad y las células muertas del rostro, lo que también ayuda a mantener los poros en perfecto estado.  Es importante seguir los pasos más adecuados para que la rutina sea todo un éxito y podamos lucir un cutis libre de imperfecciones.

Estos son los pasos que debes seguir dos veces al día, por la mañana y por la noche:

1. Limpieza

Limpia el rostro con un jabón facial apto para tu tipo de piel. Es importante emplear el producto adecuado para que tenga el efecto satisfactorio deseado y evitar complicaciones, como la irritación o la producción excesiva de sebo. Se debe hacer aplicando el producto con agua y masajeando con suavidad el rostro. Por último, se aclara bien con agua.

2. Exfoliación

Una vez por semana debes aplicar un exfoliante facial que ayude a eliminar las células muertas y limpie con mayor profundidad el rostro. Los exfoliantes tienen pequeños gránulos que, en el contacto con la piel, son capaces de penetrar con mayor intensidad. Debes seguir las instrucciones del exfoliante en cuestión, pero, generalmente, se emplea dejándolo unos minutos en el rostro, masajeando en círculos la piel y retirando los restos con agua.

3. Tonificación

Al terminar con los productos de limpieza es conveniente aplicar un tónico que devuelva el equilibrio a la piel y que ayude a regular la producción de sebo. Este producto se aplica con un algodón o disco dando pequeños toquecitos en la piel. Lo habitual es que no necesite un aclarado con agua.

4. Mascarilla

Tal y como ocurre con el exfoliante, la mascarilla facial se puede aplicar una vez por semana o cada dos semanas. Las mascarillas purificantes o con arcillas nos permiten limpiar bien la piel con más intensidad y dotarla de los nutrientes necesarios para mejorar su salud.

¿Qué productos debe llevar una rutina facial?

Una rutina facial adecuada debe llevar productos de limpieza, hidratación y protección solar adecuados para la piel. Es importante adquirir una gama que sea apta para el tipo de piel en particular y de buena calidad. Marcas prestigiosas como Académie tienen productos pensados para diferentes cutis, edades y necesidades particulares.

Estos son los cosméticos imprescindibles en tu rutina:

Uso diario

  • Productos de limpieza. Los productos de limpieza son los jabones, desmaquillantes, limpiadores y tónicos que vas a emplear a diario para mantener el rostro perfectamente higienizado. Puedes escoger tus formatos favoritos, ya que los hay de diferentes tipos: en jabón sólido, en mousse, en leche… Serán el primer paso de la rutina tanto por la mañana como por la noche, te maquilles o no.
  • Sérum. El sérum se debe aplicar inmediatamente después de una buena limpieza facial. Es un producto capaz de llegar a capas más profundas que la crema y que potencia los efectos de todos los cosméticos que apliques con posterioridad. Tiene una consistencia ligera, más líquida que las cremas.
  • Contorno de ojos. El contorno de ojos es una crema formulada especialmente para la piel que se encuentra alrededor de los ojos, mucho más delgada y sensible que el resto de la piel. Aplicando este producto se mantiene la hidratación en esta zona y se retrasa la aparición de las arrugas, como las patas de gallo.
  • Crema. La crema es uno de los últimos pasos a seguir. Esta también debe ser apta para el tipo de piel y debe tener propiedades para una buena nutrición e hidratación. Se pueden emplear diferentes fórmulas para el día y para la noche, haciendo la rutina más completa. Por ejemplo, para hidratar en profundidad durante el día y proporcionar una acción antioxidante o antiedad por la noche.
  • Protección solar. La protección solar será el último paso y uno de los más importantes. Es lo que protegerá al cutis de las radiaciones solares a lo largo de todo el año evitando los daños, la aparición de manchas o el envejecimiento prematuro de la piel. En la actualidad hay cantidad de cremas de día con fotoprotección incluida en sus fórmulas para reducir el número de pasos en la rutina.

Semanalmente

  • Exfoliantes. Una vez por semana se debe aplicar un exfoliante compatible con el tipo de piel para limpiar en profundidad el cutis.
  • Mascarillas. Las mascarillas pueden tener diferentes misiones, por lo tanto, se pueden alternar. Las hay purificantes, para la limpieza profunda, pero también de hidratación, nutrición, antiedad…
  • Ampollas. Los tratamientos con ácido hialurónico o con retinol en ampollas pueden ser un plus para la hidratación y buena conservación de la piel. Estas se pueden aplicar semanalmente como un extra o a diario para hacer un tratamiento más intenso.

Doble limpieza facial: ¿es necesaria?

La doble limpieza facial consiste en aplicar dos productos limpiadores para retirar al completo la suciedad de la piel. Por ejemplo, retirar con una leche desmaquillante los restos más superficiales y emplear, posteriormente, un jabón apto para la piel con la misión de completar esta rutina y asegurar la limpieza.

Si se hace correctamente y con productos que no son agresivos para el tipo de piel, es muy aconsejable seguir esta pauta en todos los casos. ¿El motivo? Que una piel limpia es lo que va a evitar que se obstruyan los poros, aparezcan infecciones o irritaciones y va a hacer que se controle la producción excesiva de sebo. Aunque se trate de una piel seca, con los cosméticos adecuados también será beneficioso para ella.

Recordemos también que los productos de hidratación, cremas y mascarillas se van a absorber mucho mejor en una piel que está perfectamente limpia. Si tenemos suciedad o células muertas vamos a impedir que los productos de cuidado diario hagan bien su trabajo y estaremos tirando dinero y tiempo.

¿Por qué es importante tener una rutina facial?

La piel es la capa protectora de nuestro cuerpo. La del rostro, concretamente, está más expuesta a los agentes externos y se ve mucho más afectada también por los cambios hormonales u otros condicionantes.

Tener una buena rutina facial nos permitirá mantenerla en buen estado, limpia, hidratada y elástica, además de retrasar la aparición de los signos de la edad. Todo esto no se puede conseguir con una sesión de belleza intensiva, pues la piel necesita cuidados diarios para mantenerse en perfectas condiciones y protegerse de los efectos constantes de la polución, los rayos del sol, el frío o los productos de maquillaje.